Lanzarote

Descubre la isla de los volcanes

Lanzarote, conocida como “la isla de los 100 volcanes”, es un lugar único en el mundo, que cautiva por sus energías y su singular arquitectura y paisajes. Es el destino perfecto para los amantes de la naturaleza, los deportes acuáticos y las playas de ensueño. Con Líneas Romero podrás disfrutar de esta maravillosa isla canaria y viajar hasta sus vecinas -La Graciosa y Fuerteventura-, gracias a su moderna flota de ferries.

Vista de los volcanes de lanzarote

Un paraíso, Reserva Mundial de la Biosfera

Declarada en 1993 Reserva de la Biosfera por la Unesco, Lanzarote es una isla única, con unos paisajes volcánicos, unos pueblos con encanto y unas playas de ensueño que conquistan a todo aquel que la visita. Se trata de la tercera isla más poblada de Canarias y la cuarta en extensión. Situada al noreste del archipiélago, cuenta con una población de unos 145.000 habitantes y una superficie de 845,94 km².

Otra de las joyas de Lanzarote es su clima. En esta isla siempre es primavera, con sol y temperaturas que oscilan entre los 17 y los 24 grados centígrados. Así, cuenta con un clima subtropical seco o subdesértico. Y no es de extrañar, porque Lanzarote se encuentra en el Oceáno Atlántico, a unos 100 kilómetros del continente africano, a la altura del desierto del Sáhara.

Villa de Teguise, Lanzarote

Sin embargo, Lanzarote va más allá de un simple destino de sol y playa, ofreciendo unos parajes volcánicos dignos del planeta Marte y unos pueblos que conservan la tradición de la isla y en los que la cultura y el arte son de un valor inconmensurable. Además, su gente es, sin duda, uno de los grandes patrimonios de la isla.

Una historia en erupción

En la Antigüedad -hace unos 2.000 años-, Lanzarote estuvo habitada por pueblos de ascendencia bereber, denominados ‘majos’, que se dedicaban a la ganadería, la pesca y agricultura.

En 1312 se produjo la primera visita a Lanzarote de un europeo: el genovés Lancelotto Malocello, de quien se cree que recibe nombre la isla. Posteriormente, en 1402, fue cuando el normando Jean de Bethencourt comenzó en la isla la conquista del Archipiélago Canario, por orden de la corona española. Es así como Lanzarote empezó a formar parte del reino de Castilla. El sobrino de Jean de Bethencourt, Maciot, se convertiría así en 1407 en el primer gobernador de Lanzarote, casándose con la princesa Teguise. Por su parte, Agustín Herrera y Rojas fue nombrado en 1584 el I marqués de Lanzarote por mandato de Felipe II.

Lanzarote tiene una larga historia de piratas, ya que fue asolada por éstos durante los siglos XVI, XVII y XVIII, entre los que destacó Sir Walter Raleigh, que atacó la isla en 1616.

Volcan en Lanzarote

Sin embargo, si hay algo que condicionó tanto la vida de los habitantes de Lanzarote como su paisaje fueron las erupciones volcánicas de Timanfaya. Éstas se produjeron entre los años 1730 y 1736, y fueron determinantes para la morfología actual de la isla.

Timanfaya, un paisaje lunar entre volcanes

Las erupciones volcánicas de la isla han causado un gran impacto en el relieve y el paisaje de la isla. La cima más alta se encuentra a 670 metros de altitud y se denomina las Peñas del Chache.

El Parque Nacional de Timanfaya es su espacio natural más impactante. Se trata de una superficie de algo más de 50 km² en la que se pueden observar más de 25 volcanes, aparte de campos de lavas y otras formaciones volcánicas en perfecto estado de conservación.

Vista de Parque Nacional Timanfaya, Lanzarote

Lanzarote presume de una flora y una fauna insular plagada de endemismos. Además, la isla ha estado a la vanguardia de Canarias en lo referente a conciencia ambiental, como demuestra su pionero marco legal para lograr un perfecto equilibrio entre desarrollo turístico y preservación del medio natural. En este sentido, el artista César Manrique tuvo mucha influencia sobre este logro en la isla. Lanzarote, como el resto de las Islas Canarias, se rige por el Cabildo Insular, una entidad exclusiva del archipiélago en lo referente a materia gubernamental.

Líneas Romero cuenta con un amplio abanico de rutas marítimas para trasladarte en ferry entre algunas de sus playas más famosas, y entre otras islas. Además, ofrece excursiones que salen desde Lanzarote hacia las islas de La Graciosa y Fuerteventura. ¡No hay mejor manera de conocer las Islas Canarias!

Escápate navegando por el Atlántico y descubre estas salvajes islas que te cautivarán.

Playas con encanto

Sin duda, las playas de Lanzarote son uno de los grandes reclamos para todos aquellos que visitan Lanzarote. Ya sean playas de arena dorada, de arena negra o pequeñas calas encalladas, la isla ofrece unos espacios impresionantes donde disfrutar del sol, darse un chapuzón o practicar deportes acuáticos.

Playa de Papagayo

Ubicada dentro del Parque Natural de Los Ajaches, se encuentra una de las mejores playas de Lanzarote: la Playa de Papagayo. Un lugar paradisíaco que tiene la ventaja de estar en plena naturaleza, aunque en tan sólo 5 minutos puedes llegar desde la localidad costera de Playa Blanca. Una pequeña cala perfecta para cuando se busca una orilla sin viento, ya que el pequeño peñón en el que se encuentra la hace estar resguardada para disfrutar más del sol. Su fuerte también son las vistas, ya que frente a ella podrás contemplar la isla de Lobos y la silueta de Fuerteventura.

Playas de Papagayo, Lanzarote

En esta zona también podrás encontrar otras dos zonas de playa imprescindibles: El Pozo y Playa Mujeres. Pese a no ser las más conocidas o “Instagrameables”, cuentan con una amplia costa de arena dorada y las aguas turquesas y cristalinas típicas del sur de la isla. Por la tranquilidad del mar y su ambiente son ideales para tomar el sol y darse un baño.

Famara

Seis kilómetros de costa bajo un imponente risco montañoso componen un paisaje impresionante que enamora a todo aquel que la visita. Los vientos alisios que soplan en la playa de Famara la hacen ideal para todos los amantes del surf, kitesurf y demás deportes de aventura en el agua. Una brisa del mar que también reconforta a todos aquellos que la visitan para caminar, tomar el sol o darse un chapuzón.

Famara, Lanzarote

Si te gusta ésta, también te recomendamos la Playa del Risco. 500 metros de costa ubicada justo debajo del Risco de Famara, donde reina la tranquilidad. Para acceder a ella tendrás dos opciones: bajando el conocido como Camino de Los Gracioseros, de unos 40 minutos de recorrido, o directamente en barco. Tanto desde la Playa del Risco como desde Famara podrás disfrutar de las vistas del Archipiélago Chinijo al frente.

Arrieta

Entre las mejores playas del norte de Lanzarote se encuentra la de Arrieta, llamada La Garita. De casi un kilómetro de extensión, es una de los mejores sitios de playa para ir con niños, ya que pueden disfrutar de sus olas sin demasiado riesgo. Además, cerca cuenta con baños y vestuarios, que hacen todo más fácil para una jornada de baño en familia. A ello se une su chiringuito, donde podrás refrescarte bebiendo y comiendo algo.

Playa Grande

Si hablamos de las mejores playas con niños de Lanzarote, sin falta, nos encontramos Playa Grande. Situada en la localidad turística de Puerto del Carmen, se extiende en más de un kilómetro, dejando una increíble estampa de arena dorada y aguas turquesas. Es ideal para venir en familia, ya que cuenta con duchas, aparcamiento, socorristas, hamacas y sombrillas. Además, después de un día de playa puedes pasear por el gran paseo marítimo a su espalda, que tiene una gran oferta de tiendas y restaurantes.

Playas de Puerto del Carmen, Lanzarote

A un paso del Archipiélago Chinijo

Lanzarote cuenta con unas vistas privilegiadas del Archipiélago Chinijo, un conjunto de islas e islotes ubicados en el noreste del Archipiélago canario. Este espacio natural protegido está formado por La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste. Todos los islotes se encuentran incluidos en el parque natural del Archipiélago Chinijo, que adquirió la condición de espacio protegido en 1986, y fue reclasificado y reconocido como zona de especial protección para las aves en 1994.

La Graciosa

La Graciosa es la única isla habitada de todo el Archipiélago Chinijo. Ubicada al noreste de Lanzarote, ofrece un paisaje volcánico virgen y unas playas fantásticas para la práctica de deportes acuáticos, como el kayak y el snorkel. Con Líneas Romero podrás llegar a ella desde el puerto de Órzola (Lanzarote). Para descubrirla te recomendamos la excursión “I Love La Graciosa”, en la que podrás disfrutar de un día de viaje en catamarán, con paella, barra libre y diferentes actividades.

Alegranza

La isla de Alegranza es la más septentrional del Archipiélago Chinijo y de toda Canarias. También es la segunda más grande de este archipiélago, después de La Graciosa, con un total de 10,30 km². Actualmente es propiedad de la familia Martinón-Jordán. Por ello, el acceso a ella sólo puede hacerse a través de un barco privado.

En esta isla destaca la Caldera de Alegranza, un gran edificio volcánico con un cráter de 1,1 km de diámetro y una altitud de 289 msnm. En la isla nidifica la pardela cenicienta, por lo que en ella se logra la mayor densidad reproductora de Canarias y de España.

Montaña Clara

Montaña Clara es uno de los islotes que forman parte del Archipiélago Chinijo, con una superficie total de 2,7 km². Al igual que el resto de espacios que forman parte de él, administrativamente depende del municipio de Teguise (Lanzarote) y es propiedad de los herederos de Mariano López Socas, ex alcalde de Haría, quien compró la isla en 1957.

Como el resto de las islas Canarias, es de origen volcánico. En ella habitan diferentes especies, como el halcón de Eleonor, el águila pescadora, la pardela cenicienta, la musaraña canaria o el paíño pechialbo.

Roque del Este

El Roque del Este es otro de los islotes que conforman el Archipiélago Chinijo, ubicado en el océano Atlántico, al noreste de Lanzarote. Cuenta con una escasa superficie, pero en ella destacan dos alturas en cada uno de los extremos del islote: la mayor, al norte, posee 84 m y es conocida como El Campanario; la otra, al sur, no alcanza más de 63 m.

De su fauna destaca un​​ lagarto ​​(Gallotia Atlántica), aunque también cuenta con paíño de Madeira y petrel de Bulwer, la pardela cenicienta (Calonectris diomedea), pardela chica, el paíño pechialbo y el paíño europeo.

Roque del Oeste

El último islote que forma parte del Archipiélago Chinijo es el Roque del Oeste. Con 0'06 km² de superficie y una altura máxima de 41 m, este espacio de origen volcánico y cuenta con un aspecto inhóspito y de color negro. En el espacio se ha detectado presencia de varias especies vegetales, como la avuilla de mar (Zygophyllum fontanesii) o la tabaiba dulce.

Mirador del Rio, Lanzarote

Desde Lanzarote se puede observar este increíble archipiélago desde el Mirador del Río. Esta obra del artista lanzaroteño César Manrique se levanta a 400 metros de altitud, en el risco de Famara. Una obra icónica de su arte integrada en la naturaleza, que cuenta con un mirador desde el que observar estas islas e islotes, cuya superficie contrasta con el azul del océano.